Domingo, 7 de Junio de 2026  
 
 

 
 
 
Opinión

¿Es posible coparentar con un agresor?

Por Ivonne Maldonado Directora Carrera de Psicología Universidad de Las Américas

  • Tuitea
  • Comparte
  • Imprimir

 
Más Noticias
     
  Dotación de Carabineros. ¿Cómo formar policías hoy en día?
  Un hogar cálido y seguro
  El desempleo también duele por dentro
  ¿Puede haber un juicio oral sin acusado?
  El desafío de que los turistas se queden
  El verdadero costo de acelerar la inversión
 
 

La familia debiese ser un espacio de protección y seguridad. Sin embargo, el sistema judicial chileno registra más de 130 mil denuncias de violencia intrafamiliar al año. Muchas de ellas derivan en medidas cautelares, como órdenes de alejamiento entre el agresor y la víctima.

 

La situación se vuelve aún más compleja cuando existen hijos o hijas en común. La coparentalidad requiere acuerdos, respeto y corresponsabilidad, pero en contextos de violencia, el agresor suele intentar mantener el control mediante humillaciones y descalificaciones. Así, mensajes aparentemente destinados a coordinar temas relacionados con los hijos, pueden transformarse en herramientas para continuar ejerciendo el maltrato manteniendo a la madre en alerta, con miedo y sin poder defenderse ante agresiones solapadas.

 

En algunos casos, los hijos son utilizados como intermediarios entre los adultos, quedando atrapados en un limbo emocional que puede generar profundas consecuencias en su bienestar y desarrollo.

Frente a esta realidad, la respuesta es clara: no se puede exigir a una mujer que permanezca en un círculo de violencia. Tolerar situaciones de maltrato por el bien de los hijos afecta directamente la salud emocional y el bienestar de las madres, así como también el de los niños.

 

Se trata de una problemática compleja, que no tiene una única solución. Por ello, es fundamental avanzar en políticas públicas y normativas que resguarden el bienestar integral de las familias. Del mismo modo, resulta clave fortalecer redes de apoyo capaces de acompañar y sostener a las mujeres que viven este tipo de situaciones, así como visibilizar estas dificultades denunciando las conductas violentas que dañan a hijos y madres.

 

Como sociedad, también tenemos un rol importante: evitar los juicios, acompañar, validar y apoyar la búsqueda de soluciones. La violencia no puede normalizarse ni justificarse. Se requieren acciones concretas que permitan proteger a niños, niñas, adolescentes y mujeres que son víctimas de este fenómeno social del que aún cuesta hablar.

 


 
 
Twitter Facebook Flickr
 

Dotación de Carabineros. ¿Cómo formar policías hoy en día?

Un hogar cálido y seguro

¿Es posible coparentar con un agresor?

El desempleo también duele por dentro

 
 
 
¿Está de acuerdo con la colocación de pórticos detectores de metales en los accesos a los colegios?
Si.
No.
Prefiero otras medidas.
Me da lo mismo.
Ver resultados
 
 
 
Diario Electrónico Andes Online® | ©2000-2026 Derechos Reservados.
Miembro de EMR™ Chile - Estadísticas de Medios en Internet - Estadísticas Certificadas
Andes Online is Licensed under a Creative Commons Attribution-NonCommercial-NoDerivs 2.0 Chile License
Prensa | Publicidad | Contacto