LOS ANDES (02/02/2026).- Nuevos ingresos de drogas al Centro de Cumplimiento Penitenciario andino fueron detectados por funcionarios de Gendarmería, ambos realizados el sábado y que motivó adoptar los procedimientos respectivos que dejó a dos personas detenidas.
Ocultamiento en zapatillas
Conforme a los antecedentes del Ministerio Público obtenidos en audiencia por Los Andes Online, el primero de los casos fue cometido por el hombre de iniciales M.A.B.P., domiciliado en Los Andes, quien en horas de la mañana asistió a la cárcel a visitar a un interno.
Al momento de la revisión corporal y vestimentas en el sector de la guardia, los gendarmes le descubrieron ocultos en las zapatillas diversos envoltorios conteniendo 104 gramos de marihuana, 22 gramos 93 milígramos de clorhidrato de cocaína y 12 gramos 49 milígramos de pasta base de cocaína.
Esto conllevó a su retención y luego fue entregado con el alucinógeno incautado a detectives de la Brigada Antinarcóticos y contra el Crimen Organizado (Brianco) de la Policía de Investigaciones de Los Andes.
La mañana del domingo fue puesto a disposición del Juzgado de Garantía, desarrollándose la audiencia en la que el fiscal Ricardo Reinoso lo formalizó por tráfico de drogas en pequeñas cantidades con el agravante de efectuarlo en un recinto carcelario.
En contra el imputado solicitó las medidas cautelares de firma semanal ante Carabineros de la Tercera Comisaría y la prohibición de salir del país, lo que acogió y decretó el juez Raúl Valenzuela, fijando como plazo de la investigación 6 meses.
Sacó objeto de entre sus piernas
El segundo hecho tuvo de protagonista a la mujer de iniciales E.N.G.P., quien viajó desde la ciudad de Quilpué para visitar a un sujeto condenado.
Una vez en el interior del recinto penal y mientras se encontraba reunida con el reo, sorpresivamente sacó un objeto de forma ovoidal que mantenía oculto entre sus piernas y que le pasó al individuo, situación que fue advertida por personal apostado en la sala de monitoreo de las cámaras de seguridad.
Dada la alerta, gendarmes se acercaron a verificar la situación y encontraron en poder del condenado dicho elemento que en el que había 29 envoltorios que contenían 136 gramos 64 milígramos de pasta base de cocaína, 10 gramos 76 milígramos de clorhidrato de cocaína y 39 gramos 16 milígramos de cannabis sativa, además de 7 comprimidos, todo lo cual fue incautado como evidencia.
Del procedimiento se comunicó a la Brianco de la PDI y al hacerse presente los detectives aprehendieron a la mujer.
La mujer fue detenida y la mañana del domingo también pasó a audiencia en el tribunal, siendo formalizada por el mismo persecutor por el delito de tráfico de drogas con el agravante de haberlo cometido al interior de un recinto penitenciario.
El fiscal Reinoso hizo presente al magistrado Valenzuela que la cantidad y tipos de drogas que entró a la cárcel habrían puesto en peligro a los propios gendarmes de haber sido consumidas por el destinatario y otros integrantes de la población penal ante la agresividad que adoptan.
Mencionó, además, que la imputada registra 15 hojas de antecedentes penales y numerosas sentencias por hurtos que le imposibilitan acceder al beneficio de pena sustitutiva cuando sea condenada por esta causa, por lo que en consideración a todo lo anterior solicitó la aplicación de la prisión preventiva.
A la petición se opuso la defensora Blanca Poblete que cuestionó la calificación jurídica del delito y agregó que su representada es mamá de una niña de 5 años, por lo que podía decretar el arresto domiciliario total.
Después de escuchar lo expuesto por los intervinientes, el juez Valenzuela accedió a la medida cautelar requería por la Fiscalía y dispuso el ingreso de la imputada en la Cárcel de Quillota, fijando un plazo de investigación de 6 meses.
|