Miercoles, 11 de Marzo de 2026  
 
 

 
 
 
Opinión

Los síntomas de una necesaria reforma

Por Rafael Pastor Besoain, Decano Facultad de Derecho, U. Central

  • Tuitea
  • Comparte
  • Imprimir

 
Más Noticias
     
  Un nuevo ciclo económico
  Reinserción social en Chile: más institucionalidad no basta sin convicción pública
  El delegado de todos
  Una relación indispensable para la estabilidad institucional
  Gobernar la educación: Kast deberá definir prioridades concretas
  Cuando el “aguante” se vuelve muerte: fútbol, masculinidad y capital simbólico
 
 

Los casos de destitución de ministros y jueces del poder judicial, configuran una crisis profunda, donde la probidad y la independencia de la judicatura han quedado seriamente cuestionadas.

En efecto, los llamados caso “Audios" y "Muñeca Bielorrusa", que revelaron el tráfico de influencias y la filtración de información, evidencian fallas estructurales en el sistema del gobierno judicial. El problema de fondo no es solo la conducta individual de algunos magistrados y abogados, sino la vulnerabilidad del sistema de nombramientos y los controles disciplinarios internos.

Las denuncias sobre la concertación con abogados externos para influir en designaciones y la falta de imparcialidad afectan la esencia del Estado de Derecho. La justicia, pilar de la democracia, ve deteriorada su legitimidad cuando se sospecha que sus decisiones y nombramientos.

Esta práctica, además de debilitar la independencia del Poder Judicial, contamina otros mecanismos de control constitucional, como la acusación constitucional. Cuando estas acusaciones se presentan de manera apresurada, en plena coyuntura electoral o con fines de posicionamiento político, la ciudadanía percibe no un acto de fiscalización democrática, sino una extensión de la lucha partidaria.

Esos casos son síntomas de un sistema que necesita una reforma urgente. Para ello pareciera necesario separar las funciones jurisdiccionales (juzgar) de las administrativas, económicas y disciplinarias, las cuales históricamente han recaído en la E. Corte Suprema y las Cortes de Apelaciones, como a su vez, crear dos órganos autónomos que se aboquen, el primero a la gestión, desarrollo y evaluación de la carrera judicial, y otro que se dedique a la selección y nombramiento de jueces. Como en toda reforma institucional grande, el diablo estará en los detalles, los cuales, a esta altura, ya no pueden seguir esperando.


 
 
Twitter Facebook Flickr
 

Un nuevo ciclo económico

Reinserción social en Chile: más institucionalidad no basta sin convicción pública

El delegado de todos

Una relación indispensable para la estabilidad institucional

 
 
 
¿Deben ser erradicados los sujetos que limpian parabrisas y cuidan autos en avenida Argentina?
Si.
No.
Me da lo mismo.
Someterlos a un programa de reinserción social.
Ver resultados
 
 
 
Diario Electrónico Andes Online® | ©2000-2026 Derechos Reservados.
Miembro de EMR™ Chile - Estadísticas de Medios en Internet - Estadísticas Certificadas
Andes Online is Licensed under a Creative Commons Attribution-NonCommercial-NoDerivs 2.0 Chile License
Prensa | Publicidad | Contacto