ACONCAGUA (23/09/2026).- En una ceremonia realizada este martes en el Centro Cultural Profesor Bernardo Parra Leiva, ocho privados de libertad del Centro de Educación y Trabajo (CET) de Putaendo fueron certificados como maestros panaderos. Esto luego que culminaran exitosamente el Taller de Panadería, iniciativa orientada al fortalecimiento de competencias laborales y al desarrollo de herramientas para favorecer sus procesos de reinserción.
El curso fue desarrollado por la Corporación Cultural de Putaendo, a través de su Programa de Apoyo a Organizaciones Culturales Colaboradoras (PAOCC), en conjunto con el CET de Putaendo y la Ilustre Municipalidad de Putaendo, mediante su Oficina Municipal de Intermediación Laboral. La capacitación permitió que los usuarios adquirieran conocimientos teóricos y prácticos en el área de la panadería, fortaleciendo sus capacidades para enfrentar futuros desafíos laborales.
El taller, que contempló ocho sesiones, fue dictado por María Jesús Arellano Guzmán. La chef internacional detalló que “las primeras sesiones eran como más tradicional, pan amasado y dobladitas; después ya empezábamos como pan ciabatta, hicimos focaccia también. La idea era como que los alumnos, como ellos ya llevaban trabajando en pan, se pudieran perfeccionar más con otras técnicas. Yo siempre quise ser parte de un proyecto como este, así que me siento muy afortunada de poder haberlos conocido”.
Uno de los alumnos de María Jesús fue Patricio. El joven, antes de ingresar a un recinto penal, trabajaba como panadero, por lo que este curso tiene un valor especial para él.
“La experiencia (del taller) para mí fue algo maravilloso. Hoy en día hay muy pocos panaderos y nosotros estamos haciendo algo que para toda la sociedad. Hacer un pan es maravilloso para mí y sobre todo para toda mi familia. Hoy en día ahora ya me siento orgulloso conmigo mismo, con mi familia en general. Yo voy a continuar y voy a seguir ejerciendo lo que es panadería, porque me gusta”.
La iniciativa constituye un ejemplo concreto del compromiso institucional con la reinserción social y laboral de las personas privadas de libertad, promoviendo oportunidades de capacitación que favorezcan el desarrollo de habilidades, la adquisición de experiencia y la construcción de proyectos de vida alejados de la reincidencia. En este sentido, el director regional de Gendarmería, coronel Pablo Torres Herrera, afirmó que “Cambiar el círculo de la delincuencia requiere siempre de conocimientos adicionales en habilidades y oficios que permitan desenvolverse en la vida fuera de los recintos penitenciarios, es así que este curso viene en concretar una actividad debidamente certificada como es el rubro de panadería.
El trabajo colaborativo entre organismos públicos y actores comunitarios resulta fundamental para generar espacios inclusivos que permitan a las personas acceder a nuevas oportunidades de integración social. Esta labor es la que ha llevado adelante el municipio local y que fue destacada por su alcalde (s), Juan Márquez Calderón”
“Del año uno de nuestra gestión hemos estado trabajando codo a codo con el CET porque lo consideramos parte también de nuestra arquitectura pública. Entendemos que para la rehabilitación social tenemos que estar todos disponibles y tener el espíritu de colaboración y de trabajo en conjunto, así que esa ha sido la política permanente. Para nosotros el CET es parte de nuestro equipo de gestión”.
Este trabajo conjunto ha permitido consolidar acciones que contribuyen a la reinserción sociolaboral y al fortalecimiento de las oportunidades de usuarios que buscan construir un futuro lejos de la delincuencia, aportando así a la seguridad pública.
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