LOS ANDES (04/05/2026).- Los estudiantes del Liceo Bicentenario Técnico Amancay celebraron el Día de la Cocina Chilena el 30 de abril de 2026 con una muestra gastronómica que combinó tradición e innovación, reforzando la formación integral de los jóvenes y destacando el valor público de la educación técnicoR09;profesional en la región. Pero más allá de la celebración de dicha actividad gastronomía los alumnos en dicha formación va más allá de las habilidades culinarias. Se está promoviendo el trabajo colaborativo, la puntualidad y la creatividad.
El taller, que forma parte del currículo desde segundo medio, combina teoría y práctica culinaria con normas de higiene, trabajo colaborativo y creatividad.
Según Felipe Costa Barraza, estudiante de 17 años, “el interés técnico en la gastronomía me gusta. Nos hacen talleres donde aprendemos técnicas, tipos de corte, cocción y normas de higiene, habilidades útiles en cualquier empresa”. Además, destaca la importancia de los proyectos grupales: “nos enseñan a trabajar en equipo, a comunicarnos y a idear juntos, una experiencia clave para el futuro, lo cual se complementa en mis deseos de seguir mis estudios en otras área”, comenta este alumno que tiene como objetiva abrirse paso en algunas de las ingenieras civiles, en la educación superior.
La directora del establecimiento, Jeannette Segovia Delgado, subraya la relevancia cultural del evento: “queremos que los niños, a través de la comida, indaguen en los sabores y en la importancia de la gastronomía para el turismo y la identidad nacional”. Señala también el equilibrio de género alcanzado en la especialidad: “aunque seguimos siendo mayoría mujeres, ahora hay una gran cantidad de varones; está más o menos equilibrado”.
María Jesús Montenegro, profesora de Gastronomía, añade que el programa fomenta la transversalidad de intereses: “maximizamos sus habilidades para que puedan combinar carreras, como pedagogía y gastronomía, o hotelería y administración”. Resalta la incorporación de técnicas de vanguardia, como la cocina molecular aplicada al charquicán, y la importancia de un equipamiento acorde a las exigencias de este tipo de preparaciones".
El taller -agrega la docente- no solo refuerza competencias técnicas; también genera un espacio de pertenencia y valoración del patrimonio culinario chileno. Al articular aprendizaje práctico con valores como puntualidad, respeto y responsabilidad, los estudiantes desarrollan una identidad profesional que trasciende el aula y se proyecta hacia la vida adulta y el mercado laboral.
Puntualizó que al ser el único colegio gastronómico de la provincia de Los Andes, este tipo de iniciativas refuerza el vínculo entre la educación técnica y el desarrollo territorial, al preparar a jóvenes capaces de contribuir tanto al sector gastronómico local como al turismo regional.
"La experiencia de este liceo demuestra que la educación práctica, alineada con la cultura nacional, puede ser un motor de inclusión social y desarrollo económico. Con miras al futuro, el programa continuará ampliando sus actividades de difusión y participación comunitaria, programando nuevas muestras gastronómicas y fortaleciendo alianzas con el sector productivo de Los Andes", indicó.
El establecimiento se plantea, además, integrar más módulos de innovación culinaria y expandir la oferta formativa para responder a las demandas emergentes del mercado gastronómico.
|