Domingo, 10 de Mayo de 2026  
 
 

 
 
 
Opinión

Por una vida plena de niños, niñas, jóvenes y adultos con S. Down

María Angélica Valladares

  • Tuitea
  • Comparte
  • Imprimir

 
Más Noticias
     
  Cuando el dólar se vuelve protagonista y la importación deja de ser un trámite
  ¿Priorizar o abandonar la educación pública?
  Desafíos mortales: el peligro de buscar aprobación social en retos de internet
  Día de las madres: luces y sombras
  Día de la Madre: Cuidar la audición también es amar
  El paintball como estrategia pedagógica: aprendizaje activo, colaboración y atención a la diversidad
 
 

En el marco del debate sobre la legalización del aborto de niños y niñas con S. de Down, no es posible avalar definiciones restrictivas, inhumanas y fuera de los acuerdos sobre derechos humanos. En las últimas décadas la vida de las personas en situación de discapacidad, entre ellas, niños, niñas, jóvenes y adultos con Síndrome de Down, se ha visto favorecida gracias a las políticas públicas y las prácticas de las organizaciones en el mundo entero. Ejemplo es el primer tratado internacional del siglo XXI con la Convención Internacional de derechos humanos de personas con discapacidad del 2006 y en Chile, con la Ley de Inclusión social N° 20.422 del 2010, acentuando el pleno acceso a las distintas esferas de la vida, entre ellas la salud, la educación y el trabajo.

En este contexto, la existencia del Programa de formación socio laboral, Prufodis de la UCEN, que desde el año 2006 recibe a jóvenes mayores de 18 años, permite mostrar a la sociedad que jóvenes con S. de Down y otros, presentan intereses y necesidades equivalentes, con inquietudes y capacidades que se van desarrollando con el debido acompañamiento profesional y familiar, y donde la diferencia radica principalmente en las barreras del medio y los prejuicios, que muchas veces detienen o limitan mayores avances.

Ingresar a la educación superior y compartir un espacio de diversidad de personas, permite ver el aporte de una comunidad y de un programa que aun no contando con el reconocimiento equivalente a un programa regular para optar a los apoyos estatales, transforma la vida de las personas, quienes avanzan notablemente en su autonomía, independencia y calidad de vida en general, para optar a un puesto de trabajo o continuar estudios, aprendiendo a desenvolverse por sí solos, conociendo más de sus derechos y deberes y le enseña a la propia comunidad universitaria, la relevancia de formarnos, no solo en conocimientos, sino en una convivencia social inclusiva.


 
 
Twitter Facebook Flickr
 

Cuando el dólar se vuelve protagonista y la importación deja de ser un trámite

¿Priorizar o abandonar la educación pública?

Desafíos mortales: el peligro de buscar aprobación social en retos de internet

Día de las madres: luces y sombras

 
 
 
¿Está de acuerdo con la colocación de pórticos detectores de metales en los accesos a los colegios?
Si.
No.
Prefiero otras medidas.
Me da lo mismo.
Ver resultados
 
 
 
Diario Electrónico Andes Online® | ©2000-2026 Derechos Reservados.
Miembro de EMR™ Chile - Estadísticas de Medios en Internet - Estadísticas Certificadas
Andes Online is Licensed under a Creative Commons Attribution-NonCommercial-NoDerivs 2.0 Chile License
Prensa | Publicidad | Contacto