La decisión de la Comisión de Economía del Senado de mantener el avance del proyecto de ley de reactivación del turismo, conservando medidas como la devolución del IVA a los turistas extranjeros por sus compras en Chile, es una señal correcta y necesaria para un sector estratégico, con un potente efecto multiplicador sobre la economía.
El turismo y el comercio son partes de una misma cadena de crecimiento. Cada visitante internacional que llega al país no solo demanda servicios turísticos, sino que también consume en el comercio formal, impulsando la actividad de miles de empresas, especialmente pymes y retailers. Los cerca de 800 mil empleos que genera el turismo confirman que no se trata de una actividad secundaria, sino de uno de los motores del desarrollo económico y regional.
La devolución del IVA es un mecanismo que diversos países han implementado para fortalecer el turismo de compras y aumentar su atractivo frente a otros destinos. Chile compite por cada visitante y no puede darse el lujo de quedar al margen de herramientas que incentivan su llegada, promueven el consumo formal y fortalecen la competitividad del país.
En un contexto en que el crecimiento continúa siendo un desafío, no basta con diagnosticar el problema: es indispensable preservar medidas concretas que impulsen la inversión, la actividad económica y el empleo. La Comisión de Hacienda tiene ahora la oportunidad de mantener el rumbo y tratar al turismo como lo que es: una industria estratégica y un motor de crecimiento que beneficia al comercio formal, las economías locales y el desarrollo del país.
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