SAN FELIPE (11/06/2026).- Dos hermanos fueron detenidos y puestos a disposición de la justicia luego de presuntamente haber amenazado con un arma de fuego al conductor de un automóvil, para posteriormente quitarle las llaves del vehículo e intentar sustraérselo.
De acuerdo a los antecedentes policiales obtenidos por Los Andes Online, el hecho se habría producido a eso de las 5 de la madrugada, cuando la víctima acompañada de su pareja se desplazaban en su automóvil por la avenida Yungay en dirección al sur y al llegar a la intersección con calle Merced fue colisionado en por la parte posterior por otro automóvil en que se movilizaban dos sujetos.
El afectado se detuvo para evaluar los daños sufridos en la parte posterior de su vehículo, mientras que el otro móvil siguió avanzando algunas cuadras hasta detenerse.
Luego la víctima llamó a su padre para que lo fuera ayudar a fin de poder llevarse su auto y cuando este llegó se le acercaron los ocupantes del vehículo causante del accidente quienes aparentemente estaban bajo los efectos del alcohol.
Uno de los sujetos extrajo un arma de fuego y los intimidó, obligando al padre del afectado a hacerle entrega de las llaves de su vehículo con la finalidad de llevárselo.
Sin embargo, como no lo pudieron hacer partir decidieron irse, pero no devolvieron las llaves sustraídas.
Posteriormente padre e hijo hicieron la denuncia tanto del atraco como del accidente en Carabineros entregando las características físicas de los asaltantes, así como también marca y modelo del auto en que escaparon.
Si bien se realizaron patrullajes por el sector se logró dar con el vehículo de los asaltantes, pero estaba cerrado y sin ocupantes.
Curiosamente, horas más tarde los agresores se presentaron a la Segunda Comisaría a devolver las llaves, momento en el cual fueron detenidos por existir denuncias en su contra.
De esta manera los dos hermanos, de 34 y 31 años, ambos sin antecedentes, fueron pasados a control de detención en el Juzgado de Garantía de San Felipe, donde posteriormente el fiscal Rodrigo Zapata Cuellar les imputó el delito de robo con intimidación en grado de consumado.
A solicitud del persecutor, el magistrado Bernardo Bustamanete Velozo decretó como medidas cautelares la firma mensual en Carabineros, arraigo nacional y la prohibición de acercarse a las víctimas por los setenta días que durará la investigación.
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