LOS ANDES (26/10/2026).- Avanzar en cambios normativos ante el riesgo de nuevas avalanchas que se registren en el sector de Portillo es uno de los principales acuerdos adoptados por las autoridades regionales, luego de sostener el sábado una mesa técnica a una semana de haberse producido la tragedia donde perdieron la vida tres montañistas en la Laguna del Inca.
En la instancia participaron los delegados presidenciales de la Región de Valparaíso y de la provincia de Los Andes, representantes del Ministerio del Interior, Ministerio de Obras Públicas (MOP), Servicio Nacional de Geología y Minería (Sernageomin), Servicio Nacional de Prevención y Respuesta ante Desastres (Senapred) y de la Armada.
Al respecto, el delegado Manuel Millones indicó que existe preocupación por el manto de nieve acumulado en la cordillera que se mantendrá durante estos meses y por las temperaturas que están comenzando a subir al avanzar la primavera, por lo tanto, una de las medidas más imperiosas “es la necesidad de incluir en nuestra legislación el reconocimiento explícito de las avalanchas como un riesgo natural específico, así como designar formalmente a un organismo o institución que asuma de manera integral su gestión, prevención y control”.
Hizo presente que las autoridades, bajo el actual marco legal, no tienen las atribuciones necesarias para prohibir preventivamente el ingreso a estas zonas, “aun cuando exista un riesgo inminente para la vida humana”.
Campaña comunicacional y de autocuidado
Por consiguiente y de manera de prevenir nuestros sucesos, anunció que conjuntamente con los servicios públicos involucrados llevarán a efecto una campaña comunicacional y de autocuidado mientras avanzan en las respuestas normativas.
“El objetivo es que turistas, deportistas y visitantes habituales a la montaña extremen las precauciones necesarias para evitar accidentes y, sobre todo, prevenir desgracias tan lamentables como la que hoy lamentamos”, expresó, sosteniendo que la Cordillera de los Andes es un espacio natural de encuentro y desarrollo del turismo regional; no obstante, “la preservación de la vida humana debe ser siempre la primera prioridad”.
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