LOS ANDES (02/09/2026).- Tras jornadas de intercambio profesional desarrolladas entre Portillo y Putre, representantes de escuelas de montaña de distintos países culminaron en Chile la 58ª Reunión de la Asociación Internacional de Escuelas Militares de Montaña (IAMMS), instancia que fortaleció la cooperación, la camaradería y el intercambio de experiencias frente a los desafíos de operar en algunos de los escenarios más exigentes del mundo.
Entre la cordillera, la altura y las condiciones propias de un terreno que exige preparación y profesionalismo, Chile se convirtió en punto de encuentro para quienes han hecho de la montaña su profesión. La 58ª Reunión de la IAMMS llegó a su término, cerrando una semana marcada por el intercambio de experiencias y conocimientos, pero también por los vínculos construidos entre soldados de montaña de distintas naciones.
Desde Portillo hasta Putre, las delegaciones pudieron desenvolverse en dos escenarios muy diferentes de la geografía nacional. La nieve y el hielo de los Andes dieron paso a las grandes alturas y al ambiente árido del Altiplano, permitiendo conocer parte de los desafíos que enfrenta Chile al entrenar y operar en terrenos montañosos.
Las condiciones meteorológicas también pusieron a prueba la planificación, planteando nuevos desafíos para el desarrollo de algunas actividades. Una realidad propia de la montaña que, como destacó el Director de la Escuela de Montaña del Ejército de Chile, Coronel Felipe Olea Popelka, guarda una estrecha relación con las exigencias de la profesión militar. “En la montaña, al igual que en las operaciones militares, debemos mantenernos flexibles y conservar nuestro propósito, incluso cuando las circunstancias nos obligan a cambiar nuestros planes”.
Durante el encuentro se desarrollaron además las actividades del Comité Técnico y del Comité Directivo de la IAMMS, espacios orientados a compartir experiencias y fortalecer la cooperación entre las instituciones responsables de preparar a sus soldados para desenvolverse en ambientes de montaña y gran altitud.
Esta versión tuvo además un significado especial con la participación, por primera vez, de representantes de Perú y Brasil, ampliando los espacios de encuentro y abriendo nuevas oportunidades para entrenar y aprender en conjunto.
Pero más allá de la doctrina, los procedimientos, el equipamiento o los métodos de entrenamiento, las jornadas permitieron reforzar un elemento esencial de este tipo de encuentros: el vínculo humano que se genera entre quienes comparten una misma profesión y enfrentan desafíos similares. En ese sentido, el Coronel Olea destacó: “Podemos compartir doctrina, procedimientos, equipamiento y métodos de entrenamiento. Pero, en definitiva, la cooperación internacional se construye entre personas”.
Durante estos días, delegaciones con diferentes idiomas, experiencias y realidades encontraron un propósito común: preparar de mejor manera a sus hombres y mujeres para enfrentar las exigencias de la montaña, particularmente en condiciones de gran altura.
La ceremonia de clausura contempló los honores de reglamento al Comandante en Jefe de la III División de Montaña, General de Brigada Claudio Mardones Pettermann; el izamiento del Pabellón Nacional; las palabras del Director de la Escuela de Montaña; la entrega de presentes a las delegaciones internacionales y la fotografía oficial de esta 58ª versión.
Uno de los momentos simbólicos de la jornada fue la entrega de la bandera de la IAMMS, mediante la cual Chile traspasó su condición de anfitrión a la Escuela de Montaña del Ejército de Polonia, que tendrá la responsabilidad de recibir la 59ª versión de este encuentro internacional.
Así, después de recorrer montañas, compartir experiencias y enfrentar juntos las exigencias de la cordillera, las delegaciones emprendieron el regreso a sus respectivos países llevando consigo nuevos conocimientos, amistades profesionales y la certeza de que, aun separados por miles de kilómetros, existen soldados enfrentando desafíos similares y dispuestos a compartir sus experiencias.
Porque, como quedó expresado durante el cierre de esta 58ª reunión, las montañas pueden separar geográficamente a las naciones, pero también unir a quienes comparten una misma profesión y camaradería. En este escenario, las Tropas de Montaña del Ejército de Chile destacan por su experiencia y capacidades especializadas en uno de los terrenos más exigentes, proyectando su profesionalismo como un referente de la montaña a nivel internacional. Distintas banderas y realidades, pero un mismo espíritu: encontrar en la montaña no una frontera, sino un punto de encuentro.
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