Domingo, 15 de Marzo de 2026  
 
 

 
 
 
Opinión

Suicidio en los sectores más vulnerables

Por Paulo Egenau Director Social Nacional Hogar de Cristo

  • Tuitea
  • Comparte
  • Imprimir

 
Más Noticias
     
  Redefiniendo el éxito profesional
  Cuidar en Chile no es solo rol de la mujer: corresponsabilidad compartida, genuina y transformadora
  La seguridad energética empieza en los hogares
  Prohibición del celular y 60 minutos de deporte: la doble ley que puede cambiar los recreos
  ¿Por qué Chile evalúa un nuevo cable hacia Asia?
  Adolescencia con depresión y ansiedad
 
 

Es de suma urgencia saldar la deuda en salud mental en Chile. Según las estadísticas, son los jóvenes y los adultos mayores los que encabezan estas cifras. ¿Pero qué hemos hecho como país? Poco. Estamos al debe si se considera que sólo un poco más del 2% del total del presupuesto de salud está destinado a temas mentales, dejándonos muy por debajo de lo que recomienda la OMS, que es de al menos un 5%. De hecho, estamos entre los países de la OCDE con menor inversión en esta temática, muy por debajo del 9% que invierten las naciones con mejores resultados.

Chile es un país que no tiene buenos indicadores en salud mental. El estrés y el exitismo nos llevan a una vida violenta. Más de 220 mil personas en el país sobre los 18 años han planificado su suicidio y más de 100 mil reconoce que intentaron quitarse la vida, según se desprende de la Encuesta Nacional de Salud. No hay una convivencia armónica y eso se siente. Incluso es el mismo cuerpo el que dice: detente, conversa, cuídate. Pero hoy no es muy bien visto. Al contrario, es considerado un signo de debilidad, de falta de fortaleza para enfrentar las dificultades de la vida. Entonces comienza un círculo vicioso de pastillas, de ocultamiento para que el otro no piense mal.

El problema reside en las disparidades y falta de oportunidades en salud mental. Quienes cuentan con más recursos pueden acceder oportunamente a médicos, psicólogos o alguna red de apoyo que les permita sobrellevar la situación. Sin embargo, en contextos de exclusión social se hace evidente la carencia de este tipo de ayuda.

La evidencia disponible sobre los beneficios transversales de la inversión en esta materia es contundente. Requerimos de una política pública robusta, pertinente y sustentable en el tiempo, destinando al menos el 5% del presupuesto de salud pública a la salud mental, para de esta forma financiar servicios de prevención, promoción y tratamiento, desde una perspectiva de derechos que mejore la calidad de vida de las personas y sus familias.


 
 
Twitter Facebook Flickr
 

Redefiniendo el éxito profesional

Cuidar en Chile no es solo rol de la mujer: corresponsabilidad compartida, genuina y transformadora

La seguridad energética empieza en los hogares

Prohibición del celular y 60 minutos de deporte: la doble ley que puede cambiar los recreos

 
 
 
¿Deben ser erradicados los sujetos que limpian parabrisas y cuidan autos en avenida Argentina?
Si.
No.
Me da lo mismo.
Someterlos a un programa de reinserción social.
Ver resultados
 
 
 
Diario Electrónico Andes Online® | ©2000-2026 Derechos Reservados.
Miembro de EMR™ Chile - Estadísticas de Medios en Internet - Estadísticas Certificadas
Andes Online is Licensed under a Creative Commons Attribution-NonCommercial-NoDerivs 2.0 Chile License
Prensa | Publicidad | Contacto